Dark & Lemon (Una banca y un bombon)
Ven aca chocolatee
No. No estoy desesperada por un chocolate. Simplemente encuentro dificultades para sacarlo del empaque y necesito inspiración. Inspiración, cómo la que traen los chocolates.
Como la que traen las tardes quesadilleras en casa de Bombon con salsa Maggi o "Mari" o tal vez "Salsa Tscxania Quesadillera" y limon.
Como la que traen las gomitas LifeSavers cuando se caen en el cine.
Como la que trae la canción de "Superfreak" al bailarla igual qué Little Miss Sunshine
Como la que trae escuchar el horoscopo en el OTXO mientras compras chocolates
Como la que trae una revista de muertos y ataudes equipados por si el difunto revive ( o no estaba tan muerto cómo se creía)
Como la que trae un Kebab y la discusión si son estilo pitas o pinchos-brochetas de carne
Como la que trae leer anuncios ingeniosos de Gandhi compartiendolo con amigos y viendo sus reacciones ( Una investigación sobre comportamiento del consumidor inmediata)
Como la que trae discutir sobre contestar o no el "celular" en momentos de ocupación, así como la planeación de un nuevo "celular" marca Tscxania
Como el comer uvas genéticamente modificadas y dudar sobre su denominación por su gran similitud a los lichis, para descubrir después que son el hogar (o eran) de uno o varios gusanos
Como la de recordar la celebre frase "Pitenme, jodidos! No me voy a mover!"
Como la de leer pleonasmos y notar lo seguido que los usamos....
Como la de hacer una torre con Oreo's de diferentes sabores alternando Peanut butter, Nutella, Cajeta o el adimento de elección para pegarlas y dejar un postre bastante porso...
Ah. Good times
Ver de
Te vestías de verde. Con tu patética luz intentabas iluminar la cerrada habitación. Tu olor penetrante que supone traer alegría y paz parecía hacer efecto en todos menos en aquel viejo que agitaba una cinta de regalo enfurecido ante ti, maldiciéndote por las Navidades pasadas y las que faltaban aun. Permanecías ahí, inmóvil. No decías ni una palabra. No realizabas ningún movimiento. Sólo existías, hacías acto de presencia. Y ahí, con tus ramas repletas de ridículas esferas brillantes, reflejabas en ellas la expresión de un hombre desesperado. No, de un hombre solo. De un hombre solo y desesperado. Te mofabas ampliamente del tendero cuya tienda era un fiasco y además le había crecido la panza. Sabias que era tu compañero de habitación y aun así no desististe en molestarlo. Lo hacías por gusto. Sentías satisfacción al contemplar escenas como esa, y por lo tanto, buscabas provocarlas. -Te burlas de mí. Me imitas. Descarado! Descarada? Sea cual sea tu genero, eres un descaro!-. Inmóvil, recibías las agresiones verbales con una ecuanimidad admirable. Envidiable. No hablabas, solo callabas. Otorgabas. Te limitabas a , con una eventual corriente de aire, volver a llenar la habitación con tu aroma. Un reto para ti , un juego. De alguna manera tenias que ocupar tu tiempo. Hacer que tu olor prevaleciera en el cuarto, ese era tu pasatiempo. –Crees ser muy listo-.Resultaste serlo. Aun con la ventana cerrada cumplías tu objetivo. El cuarto apestaba a ti , y cada vez más que antes. – Porque te es tan importante? Que ganas, además de irritarme?-. Seguías respirando, haciéndolo transpirar tu esencia. Era eso, acaso? Juagabas el papel de aromatizante barato en el departamento con tal de no perder tu presencia. Cuando el cuarto no oliera mas a ti , habrías muerto. Y lo sabías. Por eso te mantenías tan concentrado, haciendo caso omiso de los insultos que recibías, manteniendo el ritmo. Inhalabas, Exhalabas, Inhalabas, Exhalabas. Te aislabas también del coro de niños que cantaba afuera. Los escuchabas, lejanos, disfrutabas sus cantos, mas no les permitías mezclarse con tus emociones. –Basta ya!-. Parecían gustarte. Hedías; Y lo hacías ahora al ritmo de Adestes Fideles . Alguno de los dos tendría que ceder eventualmente. O tu tendrías que morir, o el tendero tendría que aceptar tu presencia y aroma. Conocías tus probabilidades de vencer. No eran muy favorables, tomando en cuenta que el canto de niños persistía y cada vez eran más alegres y vivos, al grado de hacerte sentir de la misma manera. Pero en tu éxtasis por ellos, estuviste cerca de olvidar tu misión más de dos veces. Por el otro lado, el tendero parecía desesperase e incluso irritarse hasta el borde de la locura con los cantos. Eso era un punto a tu favor. –Suficiente. Déjenme en paz! Ustedes dos, malditos! -. Veías al hombre correr de un lado a otro de la habitación desesperado, chocando contigo agresivamente. Estos roces constantes comenzaron a despertar dentro de ti sentimientos y emociones de ira en su contra. Quisiste pegarle una bofetada la próxima vez que pasara a tu lado con una de tus ramas, mas eso implicaría que no eras tan impasible como intentabas aparentar. Suprimiste tus ganas y te concentraste de nuevo en los villancicos. Te viste distraído de ellos una vez más cuando una botella de sidra barata se estrello contra ti. El gordo tendero mantenía su lucha. Te recordaba a los mandriles cuando se enojaban, y no pudiste evitar soltar una risa burlona, aunque en tu interior morías por sacarlo volando de la habitación. Resulto mejor, en cierto sentido. Heriste aun más el orgullo del hombre, y no tardo en arrojar contra ti la silla de playa que usaba como sillón frente al viejo televisor que, cabe resaltar, solo mostraba dos canales. La lucha continuo. Lanzaste una esfera que le dio justo en la frente, cortándolo y haciéndolo sangrar exageradamente (más de lo que la situación ameritaba). Fue entonces cuando al verlo parado frente a ti , como un toro a punto de envestir a su torero , llegaste a un estado de extrema alerta . Recordaste los duelos del viejo oeste, y situaste tu mirada en su arma. En este caso, eran sus manos vacías. Te pareció curioso que no escogiera nada con que defenderse. Al no poseer pista alguna de su estrategia de ataque, creció tu incertidumbre. La tensión aumento. Tu no contabas con ninguna, y era claro que el sí, ya que cuando menos te lo esperabas el tendero panzón y sudoroso se dejo venir hacia a ti. Corriendo, como en cámara lenta, así lo percibiste tu. Seguías sin saber qué hacer, y el viejo gordo estaba cada vez más cerca. Lo golpearías. Lo envolverías con tus ramas y lo arrojarías fuera de la ventana al primer intento de agresión por su parte. Estaba a solo algunos centímetros de ti, volteaste rápidamente para medir la distancia que había entre la ventana y tu, pero algo te paralizo. Sentiste como dos brazos te rodeaban y sujetaban fuertemente. Pero no de manera agresiva, sino todo lo contrario. El hombre ya no gritaba, lloraba apoyado en ti. Los fríos sentimientos de ira y repulsión que hace unos instantes sentías tan intensamente iban siendo remplazados poco a poco por una ola cálida de emociones muy distintas. Ocurrió en ti el mismo efecto que tiene un shock térmico en cualquier cuerpo. Te desconectaste de todo. Empezaste a sentir como te alejabas del tendero que te abrazaba con amor desconsolado al que ahora no querías dejar. Te diste cuenta que habías fracasado en tu misión: El cuarto ya no olía a ti. Perdiste todo estado de conciencia. Tu caída fue amortiguada por un cable que se encontraba enchufado a la pared, el cual rompiste y los cantos de villancicos cesaron. En la habitación ya no reinaba tu aroma, sino el silencio; roto únicamente por el llanto de un tendero fracasado al que le había crecido la panza y se lamentaba sobre el piso de su apartamento aferrado a un árbol seco de Navidad en plena víspera del 24 de Diciembre.
Detox effects
Igual que un cafe que sabe a agua de calcetin...
Más bien, todo comienza a perder sabor.
En un minuto has sido cena de los insectos ,
Y de nuevo esa idea en la cabeza...
Simulas la situación. Le das guión y dirección.
Se acerca el desenlace de la historia,
Todo se vuelve camara lenta , hasta llegar a una
Lo has imaginado y repasado tantas veces ,
Que el guion esta roto de tanto leerse.
Tu lo escribiste , Por qué ahora la duda?
No logro entenderte. Ni a ti , ni a mi. A ella, o a el?
No entiendo a ninguno. Sólo eso me consta entender.
Veleando
mientras la flama quema
su vela.
It's a question of trust, It's a question of lust
If I showed a man could die,
Then maybe- He'll Know
What I said was not a lie.
Black Holes and Revelations
Revelations; los nuevos descubrimientos que suponen llenar su lugar, noticias que impactan y dejan estupefacto.
Un animal practicando su número para el Cirque du Solei, sin saber que su debut nunca sucederá.
Reencuentros fisicos y emocionales, explosiones como aquella lejana causante de uno de los main blackholes .
Acciones que hablan por si sólas, de sujetos inesperados y algo olvidados. Todo un encuentro literato del tercer tipo.
Historias de amores y des-amores, puertas y ventanas que se abrén y cierran sincronizada y oportunamente.
Cambios de personalidades, o más bien de roles: quizas por contexto, o más bien por mentalidad. Cada quién y sus reacciones...
Evolución o crecimiento, desarrollo? Sin duda necesario. Por fin pronto a suceder , quizas cambie el escenario.
Trivialidades de la vida; átomos contenedores de grandes cantidades de energía , causantes de catástrofes ...Día a día
Desorientación en el tiempo, o el espacio? No recuerdo. Si abro los ojos y no veo, será mi sueño o un recuerdo?
Un observador , desde el fondo de la escena, maldiciendo.
No es principal de cada acto, aunque en todo este involucrado.
Su rol protagónico seguirá esperando, o por fin decidira ir a encontrarlo?

